Informe Especial: Nueva normativa sobre disposición de envases con residuos de agroquímicos, pesticidas y material biológico

Dr. Gonzalo Iglesias

AGOSTO, 2013Días atrás se publicó en el Diario Oficial el decreto N° 152/013 (en adelante, el “Decreto”), el cual establece el marco para la gestión de los residuos derivados del uso de productos químicos, biológico en la actividad agropecuaria, hortofrutícola y forestal.

El Decreto reglamenta la Ley N° 17.283, la cual declara de interés general la protección del ambiente contra las afectaciones que pudieran derivarse del manejo de las sustancias tóxicas o peligrosas y de los desechos cualquiera sea su tipo.

I. Ámbito objetivo. Residuos derivados del uso de productos químicos, biológicos y otros bienes en la actividad agropecuaria

El art. 1 del Decreto establece que quedan comprendidos la gestión de los siguientes residuos derivados del uso de productos químicos, biológico en la actividad agropecuaria, hortofrutícola y forestal:

Literal “A” : envases (primarios y secundarios) de productos químicos o biológicos utilizados en la producción vegetal (fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, acaricidas, nematicidas, rodenticidas, bactericidas, curasemillas, desinfectantes de suelo, fiticidas, fitorreguladores, atrayentes y otros productos de similar uso en la actividad agrícola, hortofrutícola o forestal), o en la producción animal (vacunas, parasiticidas, ectoparasiticidas, antibióticos y otros productos de similar uso en producción animal);

Literal “B”: caravanas y otros elementos que contengan el principio activo impregnado en una matriz plástica; y,

Literal “C”: existencias de productos químicos o biológicos utilizados en la producción vegetal o animal que no puedan ser destinados al fin para el que fueron fabricados, ya sea por estar vencidos, fuera de especificación, deteriorados, prohibidos o por cualquier otra causa (en adelante, “existencias obsoletas”), incluyendo aquellas que hubieran sido o fueran incautadas, decomisadas, embargadas o secuestradas.

II. Ámbito subjetivo

A. De los fabricantes, formuladores o importadores Conforme lo dispuesto por el Decreto, toda persona física o jurídica, que fabrique, formule o importe para la comercialización, para uso propio o de terceros, productos químicos o biológicos utilizados en la producción vegetal o animal o los bienes comprendidos en el literal “b” del art.1° del Decreto deberá: a) estar inscripto en el registro que llevará la Dirección Nacional de Medio Ambiente (en adelante, la “DINAMA”); b) contar o adherir a un plan para la adecuada gestión de los residuos incluidos en el literal “A” y “B” del propio art. 1°; c) Contar o adherir a un plan para la gestión ambientalmente adecuada de las existencias obsoletas referidas en el literal “C” del art. 1 del Decreto. Esos planes deberán ser sometidos a la aprobación de la DINAMA; d) identificar los materiales de los envases según lo que establezca la DINAMA, a los efectos de facilitar su clasificación, valorización y tratamiento; e) informar a través de las etiquetas, folletos u otros medios, el o los métodos más adecuados para la descontaminación de los envases, según el material de los mismos y el tipo de formulación, incluyendo las indicaciones respecto a la peligrosidad y destino de los envases. Incluir en el etiquetado del producto, la información básica de contacto para la devolución de existencias obsoletas; f) establecer en sus canales de distribución y ventas, mecanismos de información que faciliten la recuperación de residuos de envases y la gestión de las existencias obsoletas; g) presentar, en el plazo y condiciones que establezca la DINAMA una declaración jurada sobre los envases y productos a los que refieren los literales “a” y “b” del artículo 1°, fabricados, formulados o importados, que hubieran sido puestos en el mercado o destinados a uso propio; h) considerar los aspectos ambientales en el diseño y presentación de los envases de sus productos, de forma de favorecer la minimización en la generación de residuos y facilitar el reciclado de los mismos.

B. De los distribuidores, comercializadores y puntos de venta

Conforme lo dispuesto por el Decreto, toda persona física o jurídica que de cualquier forma intermedie o comercialice los productos comprendidos en los literales “a” y “b” del artículo 1° del Decreto, deberá: a) manejar y disponer esos bienes, así como sus residuos, de manera que no se afecte el ambiente, asegurando el cumplimiento del Decreto; b) recibir los envases o residuos de envases del tipo de productos que distribuye o comercializa, funcionando como centro de recepción y asegurando que los residuos recibidos, sean dirigidos a los centros de acopio y sigan los canales establecidos para su tratamiento y valorización, según el plan de gestión correspondiente; c) capacitar a su personal en la gestión ambientalmente adecuada de los productos químicos, biológicos, otros bienes o residuos a los que refiere el presente decreto: d) participar en la difusión y distribución de información del o los planes que correspondan; e) velar por la minimización de la generación de existencias obsoletas y en caso de poseerlas, entregarlas en la forma y condiciones que establezca el plan correspondiente.

C. De los productores, aplicadores y tenedores

Conforme lo dispuesto por el Decreto, los productores agropecuarios, hortifrutícolas y forestales, los aplicadores y en general toda persona física o jurídica, tenedora de productos químicos o biológicos utilizados en la producción vegetal o animal o de los bienes comprendidos en el literal “b” del artículo 1° de este decreto, deberán: a) manejar y disponer esos bienes, así como sus residuos, de manera que no se afecte el ambiente, asegurando el cumplimiento del Decreto; b) capacitar a su personal en la gestión ambientalmente adecuada de los productos químicos, biológicos, otros bienes y residuos a los que refiere el Decreto; c) descontaminar los envases vacíos de los productos referidos en el literal “a” del art. 1° del Decreto, según lo establecido en el propio Decreto y lo que el fabricante, formulador o importador indique en aplicación del plan correspondiente; d) entregar los residuos de envases y demás bienes incluidos en el art. 1° del Decreto, a un centro de recepción o de acopio que forme parte de un plan de gestión aprobado, cumpliendo las pautas establecidas en el Decreto; e) velar por minimizar la generación de existencias obsoletas, a través de un adecuado manejo de los productos y los stocks. La eventual generación de esas existencias, deberá ser comunicada por el productor, aplicador o tenedor de las mismas al titular del respectivo plan o a quien éste indique, para canalizarlos por las vías que correspondan.

D. Aplicadores y grandes usuarios

Los aplicadores para terceros de los productos químicos o biológicos incluidos en el literal “a” del art. 1° del Decreto, independientemente de la cantidad que utilicen, y, las personas físicas o jurídicas que usen esos productos o los bienes comprendidos en el literal “b” del propio art. 1° en cantidad superior o igual a aquella que determine la DINAMA, deberán contar con un plan propio de gestión de los residuos de los mismos. Dichos planes deberán ser concebidos como parte o módulo del plan que corresponda al fabricante, formulador o importador de los productos alcanzados por este reglamento.

E. Del tenedor de existencias obsoletas

Toda persona física o jurídica tenedora, a cualquier título, de existencias obsoletas, deberá: a) manejarlas de manera que no se afecte el ambiente, comunicándolas al titular del respectivo plan o a quien este indique, para canalizarlas por las vías que correspondan; b) entregarlas oportunamente según lo que establezca el plan de gestión de existencias obsoletas correspondiente; c) capacitar a su personal en la gestión ambientalmente adecuada de las existencias obsoletas.

III. Prohibiciones

Según lo dispuesto por el art. 7 del Decreto transcurrido 1 (un) año de la publicación del Decreto, sólo podrán fabricar, formular, importar, distribuir o de cualquier forma comercializar los productos y bienes incluidos en los literales “a” y “b” del artículo 1°, quienes hayan dado cumplimiento con lo previsto en el art. 2° del Decreto.

Asimismo, conforme al art. 9 del Decreto queda prohibido a partir de la aprobación del Decreto, comercializar o entregar a cualquier título, residuos de envases, a operadores que no formen parte de planes autorizados.

Conforme al art. 29 del Decreto queda prohibido el reúso de los envases alcanzados por este decreto, para contener alimentos, líquidos o productos destinados al uso o consumo humano o animal.

Por último, tengan en cuenta asimismo, que conforme el art. 30 del Decreto queda prohibido el uso de materiales reciclados procedentes de los envases comprendidos en el Decreto, en manufacturas que por su uso o naturaleza impliquen un riesgo para la salud humana o animal.

IV. De los planes de gestión

Los arts. 11 a 16 del Decreto establecen requisitos específicos que deberán cumplir los Planes de Gestión regulados por el Decreto.

En primer lugar, tengan en cuenta que los planes de gestión, así como sus modificaciones deberán ser presentados a la aprobación de la DINAMA.

A. Planes de gestión de residuos de envase

El Decreto faculta a la DINAMA a establecer pautas para para la presentación de los planes de gestión de los residuos de los productos y bienes incluidos en los literales “a” y “b” del artículo 1°. Sin perjuicio de dichas pautas, los planes deberán al menos: a) contemplar todos los materiales utilizados en los envases y otros bienes comprendidos, estableciendo mecanismos de trazabilidad durante los procesos, incluyendo tanto la gestión ambientalmente adecuada de los envases descontaminados, como de los envases no descontaminados[1]; b) adecuarse a las características de la generación de residuos de cada región (como las productivas, de cantidad y tipo de los residuos generados), implementando gradualmente circuitos de recolección, eficientes y seguros a escala nacional, que permitan incrementar paulatinamente el porcentaje de recuperación y adecuada gestión; c) priorizar el reciclaje de los materiales, el reúso de los envases y la valorización energética frente a su disposición final, cuando estas alternativas sean viables desde el punto de vista técnico-económico y social; d) prever la integración efectiva de los distribuidores y puntos de venta al consumo, así como la inserción de los grandes usuarios; e) establecer la logística de recuperación de los envases y residuos de envases, a través de los centros de recepción y de acopio; f) establecer mecanismos de información y difusión permanente; g) implementar mecanismos de control y seguimiento de la operativa y del cumplimiento de metas de recuperación.

B. Planes de gestión de existencias obsoletas

Los planes de gestión de existencias obsoletas deberán como mínimo: a) promover en los usuarios de productos comprendidos en el literal “c” del art. 1°, mecanismos para minimizar la generación de existencias obsoletas; b) establecer pautas generales y alternativas para la gestión de todos los principios activos que hayan sido o sean utilizados en el país, en función de las características de los productos y de las condiciones del stock; c) contar con soluciones logísticas a nivel nacional para viabilizar el tratamiento y disposición final de estos productos; d) asegurar una gestión ambientalmente adecuada de las existencias generadas y prever mecanismos de trazabilidad durante los procesos que se lleven a cabo; e) establecer mecanismos de información y difusión permanente y llevar el registro de las existencias obsoletas generadas y gestionadas; f) implementar mecanismos de control y seguimiento.

V. Los envases y los canales de recepción y acopio

El capítulo III del Decreto (arts. 17 a 26) regula ciertos aspectos relativos a los envases y los canales de recepción y acopio. Entre los aspectos más importantes de dicho capítulo podemos destacar:

  • Centros de acopio.

Conforme lo dispuesto por el art. 19 del Decreto sólo podrán establecerse y operar como centros de acopio aquellas instalaciones centralizadas que se utilicen para recepcionar, acondicionar y derivar a los canales de reciclado, valorización, tratamiento y disposición final los residuos y bienes alcanzados en el art. 1° de este Decreto, que formen parte de un plan de gestión aprobado por la DINAMA.

  • De los canales de recepción y manejo.

El art. 20 del Decreto establece que los canales de recepción, transporte y acopio transitorio que establezcan los planes de gestión deberán estar diseñados y operar de forma tal que aseguren el manejo separado de aquellos envases que hayan sido descontaminados (canal limpio), de aquellos otros que, por el tipo de producto, tipo de envase o estado, no puedan ser descontaminados (canal contaminado).

VI. Sobre el reciclado, reúso, tratamiento y disposición final

El Capítulo IV del Decreto establece ciertos requisitos relacionados con el reciclado, reúso, tratamiento y disposición final de los residuos. Conforme lo dispuesto por el art. 27 las personas físicas o jurídicas que realicen tratamiento, incluida la descontaminación y el lavado, o que realicen el reciclado de los envases o materiales de los envases descontaminados comprendidos en el presente decreto, sea en plantas fijas o móviles, deberán contar con autorización de la DINAMA. Quedan exceptuados de esa autorización, las operaciones de descontaminación (triple lavado) realizadas por los productores o aplicadores con el fin de recuperar del principio activo lo que aún se puede aplicar.

Las personas físicas o jurídicas que realicen el procesamiento, tratamiento o disposición final de residuos contaminados y de existencias obsoletas, deberán contar con la Autorización Ambiental Previa de conformidad con lo establecido en el Decreto 349/005.

VII. Plazos de adecuación

El art. 33 del Decreto establece los siguientes plazos para la aplicación de las disposiciones del propio Decreto:

a) 90 (noventa) días corridos desde la publicación del Decreto, para la inscripción en el registro de las empresas alcanzadas.

b) 120 (ciento veinte) días corridos desde la publicación del Decreto, para la presentación de los planes de gestión de los residuos de los productos y bienes incluidos en los literales “a” y “b” del art. 1° (planes de gestión de residuos de envases);

c) 180 (ciento ochenta) días corridos desde la publicación del Decreto, para la presentación de planes de gestión de existencias obsoletas;

d) 180 (ciento ochenta) días corridos desde la aprobación del correspondiente plan de gestión de residuos de envases, para la puesta en operación del mismo; y,

e) 360 (trescientos sesenta) días corridos desde la aprobación del correspondiente plan de gestión de existencias obsoletas, para la puesta en operación del mismo.

VIII. Incumplimiento y sanciones

Las infracciones a las disposiciones del Decreto, serán sancionadas por el MVOTMA, según lo establecido en el art. 6° de la Ley N° 16.112[2] y en el art. 15 de la Ley N° 17.283[3].

  • Infracciones graves

A los efectos de la aplicación de sanciones, se considerarán infracciones graves, las que se detallan a continuación:

a) Afectar o provocar daños al ambiente, incluida la salud humana, por el inadecuado manejo de los residuos o bienes alcanzados en esta norma.

b) Importar, fabricar, formular, comercializar los productos y bienes alcanzados por este reglamento, sin contar con el correspondiente plan de gestión de envases y existencias obsoletas.

c) Utilizar los envases o los materiales de envases en aplicaciones que contravengan lo establecido en este reglamento.

d) Gestionar los residuos o bienes comprendidos en este decreto, a través de personas físicas o jurídicas no autorizadas.

e) Gestionar los residuos de envases o demás bienes alcanzados por este reglamento, sin contar con la autorización correspondiente.

f) Entregar o disponer residuos fuera de los canales establecidos en los planes de gestión que se aprueben.

g) Omitir información ambiental o presentar información falsa o incorrecta a la Administración.

h) Obstaculizar la labor de contralor de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.

  • Infracciones leves

Las demás infracciones serán consideradas de leves a graves en función del grado de apartamiento de las obligaciones establecidas en el Decreto o en los registros, o autorizaciones correspondientes, así como de los antecedentes administrativos de los involucrados en las mismas. La reiteración de faltas consideradas leves se reputará como grave.

IX. Multas

Las multas que corresponda imponer por el MVOTMA, como consecuencia de infracciones al Decreto, serán aplicadas según los siguientes criterios:

a) Infracciones consideradas leves y que impliquen únicamente incumplimientos administrativos, entre 50 (cincuenta) y 1.000 (un mil) UR (unidades reajustables).

b) Infracciones consideradas leves pero cuyas consecuencias van más allá de un mero incumplimiento administrativo, entre 100 (cien) y 5.000 (cinco mil) UR (unidades reajustables).

c) Infracciones consideradas graves, entre 200 (doscientos) y 7.000 (siete mil) UR (unidades reajustables).

Quedamos a su disposición por cualquier aclaración o ampliación que considere necesaria.


[1] Los arts. 17 y 18 del Decreto definen qué se entiende por residuos descontaminados y residuos no descontaminados.

[2] Art. 6. El Ministerio controlará si las actividades públicas o privadas cumplen con las normas de protección al medio ambiente. Los infractores serán pasibles de multas desde 10 UR (diez unidades reajustables) hasta 10.000 UR (diez mil unidades reajustables), en los términos que establezca la reglamentación y sin perjuicio de lo dispuesto por otras normas aplicables. Asimismo el Ministerio podrá ejercer la acción prevista en el artículo 42 del Código General del Proceso.

[3] Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 6º de la Ley Nº 16.112, de 30 de mayo de 1990, en los artículos 453 y 455 de la Ley Nº 16.170, de 28 de diciembre de 1990, y en el artículo 4º de la Ley Nº 16.466, de 19 de enero de 1994, cuando corresponda la imposición de sanciones por infracción a las normas de protección del ambiente, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente podrá: A) Sancionar con apercibimiento cuando el infractor carezca de antecedentes en la comisión de infracciones de la misma o similar naturaleza y éstas sean consideradas como leves; B) En forma acumulativa con otras sanciones que correspondiera, cuando se trate de infracciones que no sean consideradas leves, proceder a la difusión pública de la resolución sancionatoria, la cual será a costa del infractor cuando se realice a través de la publicación en dos diarios de circulación nacional y uno del departamento donde se cometió la infracción. C) En forma acumulativa con otras sanciones que correspondiera, cuando se trate de infracciones que no sean consideradas leves, proceder al decomiso de los objetos o del producto de la actividad ilícita, así como de los vehículos, naves, aeronaves, instrumentos y dispositivos directamente vinculados a la comisión de la infracción o al tránsito de los objetos o productos, sin que resulte relevante el titular de la propiedad de los mismos.

En los casos en que por distintas razones los objetos decomisados deban ser destruidos, el infractor podrá optar por hacerlo él mismo, según indicaciones y a entera satisfacción de la Administración o dejarlo a cargo de la misma, en cuyo caso los gastos en que se incurran serán de cargo del infractor. Cuando los decomisos efectivos resulten posibles, se procederá al decomiso ficto a valores de plaza al momento de constatarse la infracción. D) Cuando se trate de infracciones que sean consideradas graves o de infractores reincidentes o continuados, disponer la suspensión hasta por ciento ochenta días de los registros, habilitaciones, autorizaciones o permisos de su competencia para el ejercicio de la actividad respectiva.

Además de las sanciones que correspondieran, cuando se trate de infracciones cometidas por entidades públicas, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente dará cuenta de la infracción al Poder Ejecutivo y a la Asamblea General.