Venta en Bloque de la Empresa Concursada

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La Ley 18.387, vigente desde el 21 de noviembre de 2008, que regula el nuevo sistema de concursos, abandona la compleja normativa existente desde principios de siglo pasado e instaura eficaces herramientas de conservación de la empresa en crisis, como lo es, entre otros, la venta en bloque de la empresa en funcionamiento, la que ha sido prevista en sus artículos 171 y siguientes.

¿En qué casos procede?Tiene lugar en la fase de liquidación de la masa activa de los bienes del deudor concursado; se prioriza su realización ante la venta en partes de la empresa, evitando su desmantelamiento. A esta etapa se ingresa en los siguientes casos:
i) si el deudor ha entendido junto con sus acreedores que la venta de la empresa es la mejor salida a la difícil situación económica;
ii) en el caso de haber planteado medidas alternativas de continuidad empresarial y éstas no hayan sido respaldas por la mayoría de acreedores o que habiéndolo sido, hayan fracasado, o no haya aprobación judicial de las mismas;
iii) en el caso que el Juez disponga el cese o la clausura de la actividad empresarial; o
iv) en caso que los acreedores por mayoría así lo soliciten.

¿Cuál es el procedimiento de venta? Se realizará a través de una licitación, la cual está regulada en la citada ley y en el decreto reglamentario 189/09. Una vez dispuesta por el Juez la liquidación de la empresa, el Síndico le presentará a éste un proyecto de pliego que contendrá, entre otros, un inventario de los bienes del deudor y los requisitos mínimos para la aceptación de postulantes. El llamado se inscribirá en el Registro Nacional de Actos Personales y se publicará en el Diario Oficial. El Juez, previa vista al deudor y a la Comisión de Acreedores, convocará a la presentación de ofertas y fijará día y hora para la apertura. Podrán presentarse a la convocatoria cooperativas o sociedades comerciales integradas por trabajadores de la empresa concursada, las que tendrán preferencia sobre el resto de lo interesados. La empresa se adjudicará a quien haya propuesto la mejor oferta contado que supere por lo menos el 50% del valor de tasación de la misma.
La venta se documentará en escritura pública o en documento privado con firmas certificadas notarialmente, en donde el Juez comparecerá a realizar la enajenación en representación del deudor.

¿Qué bienes se transfieren en la misma? La empresa se transfiere como un todo, es decir se adquieren todos los bienes materiales e inmateriales que la integran, como pueden ser las marcas, nombre comercial, permisos, autorizaciones, contratos, etc. En definitiva se trasmite todo aquello que permita proseguir el normal desarrollo de la actividad comercial de la misma.

¿El adquirente es responsable por las deudas generadas con anterioridad a la venta?No. La nueva ley en su artículo 177 ha previsto de manera explícita que el adquirente no es responsable en materia comercial, municipal, laboral, tributaria ni de cualquier otra naturaleza. Con ello queda sin aplicación para estos casos la solidaridad de los adquirentes de casas de comercio y demás sucesores en el activo de empresas, establecida en normas como la Ley 2.094, el Decreto Ley 14.433, el artículo 22 del Código Tributario, y el artículo 80 Lit. B inc. 2 Título 1 del Texto Ordenado de 1996, entre otras. No será necesario, entonces, abonar ningún rubro adeudado por el deudor. El nuevo adquirente inicia la actividad comercial sin carga alguna.

¿Se deben obtener certificados y recaudos de los organismos públicos?No. El artículo 114 inc. 2 prevé que no será necesario obtener para la enajenación de la empresa los recaudos, certificados o comprobantes fiscales que acrediten que se está al día con las obligaciones tributarias o paratributarias.