Ley de acoso sexual

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¿Existe en Uruguay una norma que regule el acoso sexual en el ámbito laboral?

Sí. El 2 de octubre de 2009 entra en vigencia la Ley 18.561, que tiene por objeto prevenir y sancionar el acoso sexual en el trabajo, así como proteger a la víctima. Se regula el acoso sexual en las relaciones laborales y de docencia, aplicándose dicha ley tanto en el ámbito público como en el privado.

¿Qué se entiende por acoso sexual laboral?

Refiere a todo comportamiento de naturaleza sexual, realizado por persona de igual o distinto sexo, no deseado por la persona a la que va dirigido y cuyo rechazo le produzca o amenace con producirle un perjuicio en su situación laboral, o que cree un ambiente de trabajo intimidatorio, hostil o humillante para quien lo recibe.

¿Qué obligaciones y responsabilidades tiene el empleador?

La Ley dispone que el empleador es responsable por los actos de acoso de los empleados que lo representen en ejercicio de su poder de dirección, así como por los cometidos de sus trabajadores dependientes en tanto haya estado en conocimiento de los mismos y no haya tomado medidas para corregirlos.

El empleador está obligado a adoptar medidas tendientes a prevenir, desalentar y sancionar las conductas de acoso sexual, proteger la intimidad de las personas denunciantes y de las víctimas de acoso; y a comunicar y difundir políticas institucionales contra el acoso sexual.

¿Qué derechos tiene la víctima de un acto de acoso sexual laboral?

La víctima tiene la opción de denunciar el acoso ante su empleador o ante la Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social. En ambos ámbitos puede llevarse adelante la investigación de los hechos, la que debe ser de carácter reservado.

El trabajador víctima de acoso sexual tendrá derecho a reclamar al responsable una indemnización por daño moral mínima equivalente a seis sueldos, sin perjuicio de la conservación del empleo.

La ley permite que la víctima pueda optar por considerarse indirectamente despedido, en cuyo caso tendrá derecho a cobrar una indemnización especial de seis mensualidades, además de la indemnización por despido común.

La norma establece que las acciones judiciales para reclamar las indemnizaciones previstas en la misma se diligenciarán de acuerdo a los plazos y procedimiento de la ley de amparo.

El trabajador autor del acoso sexual puede ser despedido por notoria mala conducta.